Crowning Events 2016

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Crowning Events 2016

 

Dear Friends of the Schoenstatt’s Pilgrim Mother,

From all parts: North and South, East and West, we are receiving wonderful news about the crowning of our Queen of the Three Graces. Saturday, October 22, and Sunday, 23, have been days in which we showed our gratitude and love to the Mother of God. Some have chosen different dates, and thus secure a greater participation in the celebration. Some of the celebrations have had numerous participants and others have silently taken place in home shrines across the country. Others have been fortunate to have their pastor or a priest with them, thus saying “yes” to the Blessed Mother and to the Schoenstatt Rosary Campaign – perhaps certifying and perceiving through their presence that Schoenstatt is an ‘evangelizing blessing’ for our parish communities.

Without a doubt, this last event of graces shows once again that the Pilgrim Mother is on the move, reaching to those on the periphery and seeking new horizons for the great visitation it implies. The visit of the pilgrim shrine, of Jesus and Mar, which gives us hope, educates us, and transforms the hearts of the faithful. Hundreds, thousands of homes, families, places of work, schools, hospitals, and jails have benefited from this stream of graces. Let us be grateful for this!

We are also grateful for each one of you, who have allowed the Blessed Mother to come into your homes and places of work, but also into your hearts. It is clear that if we do not allow her to come into one’s heart and community, the effort of evangelization is futile.

We are grateful also for the way in which all the coordinators and missionaries have consecrated themselves to work in advancing this crowning with dedication and tenacity. In their service we see that the instruments that cooperate with God’s work can truly become fruitful in the work of the new evangelization in our Church, called to be soul of the world. We have crowned Mary, as Queen of the Three Graces. Now we are left with the daily and slow task of bringing these graces into our lives, leading others into the heart of the Mother of God, so that they can discover in her a warm and worthy heart in the midst of the daily struggles and worries. We are left with the task of leading many others into the heart of the Mother of God, so that they can be educated with docility, and thus imitate the virtues and values of a Marian culture, a covenant culture. We are left with the task of making others aware of their mission: They are missionaries of Jesus and Mary, bringing a message of peace and love, of respect and justice, of tolerance and inclusion, of conversion and mercy.

I would also like to draw your attention to the fact that this crowning was performed almost at the end of the Year of Mercy, called upon by Pope Francis. Some of you even crowned her as Queen of Mercy – a wonderful idea which speaks of every covenant child being a missionary of divine mercy. We are called to share the mercy we have received!

Last but not least, I inform you that while the MTA was crowned, in many of our Schoenstatt centers the new year’s motto was announced – a motto that is there to motivate our life, ideas, meetings, activities, and conferences as Schoenstatt Movement: Fear not! Proclaim the Father’s love!

This motto should inspire even more the dynamics of the Schoenstatt Rosary Campaign. Recently, Pope Francis preached in his daily Mass in St. Martha saying that, “the Rosary is a synthesis of the mercy of God.” In other words, the Rosary is an inspiration and a proclamation that makes us aware of how God loves us without limits. This love is the one we want to announce and proclaim without fear.

May my prayers and blessing reach everyone from the shrine,

P. Marcelo Aravena

Queridos amigos del Campaña de la Virgen Peregrina de Schoenstatt,

de todas partes, desde el norte y del sur, desde el este y el oeste nos están llegando maravillosas noticias sobre la coronación de nuestra Madre, como Reina de la Tres Gracias. El día sábado 22 y el domingo 23 también han sido días de expresión de amor y gratitud a la Madre de Dios. Otros han escogido otros días para la coronación para asegurar mayor participación y convocación a las diversas celebraciones. Algunas han sido muy numerosas, otras muy solemnes y otras silenciosas en los cientos de santuarios hogares a lo largo y ancho de todo el país. Otras coronaciones han tenido el regalo de contar con la presencia sacerdotes y párrocos que han dicho sí a la Madre y a su Campaña del Rosario de Schoenstatt, tal vez intuyendo y certificando con su presencia de que Schoenstatt es una bendición evangelizadora para sus comunidades parroquiales.

Sin duda que con este último evento de gracias demuestra una vez más que la Virgen Peregrina está en salida, que va a las periferias y que está buscando nuevos horizontes para llegar con la Gran Visitación que implica ésta. La Visitación del santuario peregrino, de Jesús y María que alienta, educa y transforma los corazones de los fieles. Cientos, miles de hogares, familias, lugares de trabajo, escuelas, hospitales, cárceles se han beneficiado con esta corriente de gracias. ¡Demos gracias a Dios por ello!

Gracias a Dios también por cada uno de ustedes que han dejado entrar a la Mater no sólo a sus hogares y lugares donde trabajan, sino que también a sus corazones. Está claro que si ella no entra en el corazón de uno y de la comunidad el esfuerzo evangelizador y la enseñanza evangélica queda inerte o estéril.

Damos gracias también de una manera especial a todos los coordinadores y misioneros que con gran entrega y tenacidad se consagraron al trabajo de promover la coronación. Sin el trabajo consciente de ellos no habría sido posible esta nueva irrupción de gracias en nuestras comunidades. En ellos y su servicio queda claro que los instrumentos humanos que colaboran con la obra de Dios pueden ser muy fecundos y verdaderos agentes de una Nueva Evangelización en nuestra Iglesia que está llamada a ser alma del mundo.

Se ha coronado a María como Reina de las tres gracias. Ahora queda la tarea diaria y lenta de llevar a la vida estas gracias llevando a otros al corazón de la Madre para que en ella descubran un nuevo hogar cálido y digno en medio de sus desafíos y preocupaciones diarias. Queda la tarea de conducir a otros al corazón de la Madre para que se dejen educar con docilidad y así imitar las más bellas virtudes y valores de una cultura mariana que es la cultura de la Alianza. Queda la tarea de hacer conscientes a otros de que tienen una maravillosa misión, de que son misioneros de Jesús y María que llevan a otros un mensaje de paz y amor, de respeto y justicia, de tolerancia e inclusión, de conversión y misericordia.

También quiero llamar la atención de que esta coronación se realizó casi al concluir el Año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco. Incluso algunos de ustedes aprovecharon de coronar también a María como Reina de la Misericordia. Una hermosa idea que pone en relieve que cada aliado de la Madre es un misionero de la Misericordia divina. Hemos recibido misericordia para compartirla con otros.

 Finalmente, pero no menos importante les informo que mientras se coronaba a nuestra Madre en todos los centros de Schoenstatt se proclamaba el nuevo lema de año que animará la vida, las ideas, reuniones, actividades y conferencias múltiples del Movimiento de Schoenstatt. El lema nuestro dice: ¡No temas, proclama el amor del Padre! Pienso que este lema debe inspirar aún más nuestra vida como Campaña del Rosario. El Papa Francisco dio hace poco en su prédica de la misa diaria en la Casa Santa Marta, que el “rosario es una síntesis de la misericordia de Dios”. Es decir, el rosario es una inspiración y un anuncio para darnos cuenta cómo Dios nos ama y sin límites. Ese amor queremos anunciarlo y proclamarlo sin temor.

 A todos vaya y reciban mi oración y bendición desde el santuario.

 Fr. Marcelo Aravena

 

 


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